martes, 6 de junio de 2017

viernes, 2 de junio de 2017

Reconstrucción de jinete huno del siglo V

<< Aunque viven con forma de hombres, posseen la crueldad de las bestias salvajes >>

Así describe Amiano Marcelino a los hunos que invadieron Europa desde las estepas de Asia empujando a los pueblos germánicos hacia occidente. En el cantar del héroe godo Waltario, también se describen a los hunos como seres mitad animales mitad humanos, relacionados incluso con el mundo de la magia y las hadas en su aspecto demoníaco

El reino de los alanos

Sorprende que no fuera un pueblo mas numeroso que sus compañeros vándalos y suevos, y por el contrario recibieran el territorio mas grande de cuantos recibieron los invasores. Hay dos hipótesis.. una el desconocimiento de las provincias de la Hispania romana por parte de los bárbaros, quienes se las repartieron según tocara por el nombre. Otra que ocuparan la zona mas llana y extensa al ser un pueblo de jinetes nómadas

Hispania tras el reparto de los Suevos, vandalos y alanos


Visigodos, y ermitaños en la Álava medieval

El reino visigodo de Toledo estuvo en conflicto casi permanente con los vascones. Éstos solían mandar expediciones de saqueo sobre las tierras llanas de Álava y Navarra (ricas por su agricultura y su ganadería ya desde Roma), lo que provocaba la reacción de la corte visigoda en forma de expediciones de control y castigo (hubo tantas por ambos bandos que no hay motivos para considerarlas nada importante militarmente hablando).
El rey Leovigildo se apodera finalmente de Pamplona y funda Vitoria (como baluarte para su empresa de controlar a los vascones). Amaya, Olite, y demás puntos estratégicos, no debieron de pasar de simples fortificaciones con escasa población y con una vida ciudadana poco desarrollada, que no justificaba en ellos la existencia de un obispado.
Las cosas cambian con la invasión musulmana de Hispania: la presión de la guerra hace que los hispanogodos se desplacen hacia el Norte y se instalen en lugares escondidos y fáciles de defender. Ya no se trataba de expediciones de castigo, sino de refugiados que huían, muchos por salvar la fe y la forma de vida romana.
Encontramos numerosos testimonios de monjes que huyen del Sur al Norte. Ya en el siglo VI el abad Donato se traslada del África del Norte a la Bética con monjes y biblioteca. Numerosos monasterios del Sur de la Península se instalan en Galicia y León. En 845 encontramos a San Eulogio de Córdoba visitando los monasterios del Pirineo. Entre los traslados debemos señalar el Obispado de Oca (obcenses), que se refugia en Valpuesta (enclave al interior de Álava). Lo mismo acontece con Calahorra que se traslada a Armentia (Álava).
Esta "invasión pacífica" se produce en el momento en que los moros se disponen a invadir la futura Vasconia. Pero de nuevo la débil frontera se establece en el Ebro.
Una vez pasado el peligro inminente, los hombres vuelven a la vida normal y tratan de edificar sus nuevos templos en condiciones bastante precarias.
A partir del siglo X todavía no existe el románico, pero tienen la necesidad de construir. En este tiempo en el Norte de la Península se construye mucho. En Álava se sigue la corriente de la iglesia visigoda: Ermita de San Julián y Santa Basilisa (en Zalduendo), Ermita de San Juan (en Araya), Ermita de San Juan (en Elburgo), etc.
Pero el arte visigótico no se ve limitado a los edificios de piedra, sino que se extiende a las antiguas cuevas e iglesias rupestres que van a ser re-ocupadas por estos monjes emigrados desde el Sur.
Estas iglesias rupestres tenían como misión cristianizar los cultos paganos animistas de fuentes, piedras, árboles, montes, ríos... como lo manda el Concilio de Toledo (año 693). Los propios musulmanes llamarían "mayus" (paganos, idólatras, politeístas) a estos pueblos del Norte de la península, a los que veían como salvajes poco romanizados.
Tenemos infinidad de ermitas levantadas sobre cuevas como San Adrián (Cegama), San Cipirio (Urkizu), San Esteban (Usurbil), San Elias (Araoz), San Valerio (Mondragón), Santi-Mamiñe (Kortezubi-Vizcaya).
En la misma época en que situamos estas iglesias rupestres, también en Leire, San Juan de la Peña, San Miguel de Aralar, etc. aparecen los primeros anacoretas cristianos. Podemos afirmar que en Álava nos encontramos ante el mayor complejo de iglesias rupestres de toda la Península y, quizás, de Europa.
Otro de los grandes centros de irradiación de este tipo de iglesias rupestres es San Millán de la Cogolla, en La Rioja. El municipio tomó su nombre del santo Millán, anacoreta que vivió del 473 al 574, creador de la comunidad mixta de eremitas que luego daría lugar a uno de los focos culturales más importantes de la época medieval en el sur de Europa (cuna del romance castellano y del euskera).
En una bula de 1199 por la que se concedían privilegios al monasterio de San Millán de la Cogolla aparece nombrado como "Coculla", que significa, "cerrillo, cima de monte". Es típico de lugares altos y con carácter defensivo, como corresponde a la época de la Reconquista.
Estas cuevas sirvieron a los monjes de los siglos VIII al IX, pero según avanzaba la Reconquista la tendencia se revierte: en el siglo XI, Valpuesta (Álava) se traslada a Burgos y Armentia (Álava) de nuevo a Calahorra. El obispado de Oca se trasladó a Valpuesta y ahora, ya la zona en calma, se establece en Burgos. Igualmente sucede con el obispado de Calahorra refugiado en Armentia y que ahora vuelve a su punto de origen.



Los cimbrios y sus ataques a Hispania

Seguramente estemos ante la primera invasión de elementos puramente germánicos ocurrida en la península ibérica. Se trata de la poca conocida invasión a Hispania de cimbrios y teutones en el año 105 antes de Cristo.
No se pueden detallar muy bien las causas de la migración en masa de este grupo de gente, pero lo cierto es que durante los años 120 al 115 adC, gentes belicosas salidas de las frías y boscosas tierras del norte de Jutlandia (Dinamarca) comenzaron a viajar por Europa con un claro pretesto.. saquear y depredar todo cuando pudieran encontrar. Se ha barajado la posibilidad de un cambio climático en la zona durante el conocido periodo de la cultura de Jastorf. Un periodo cultural proto germanico que coincidió con la segunda edad del hierro celta; La Tene. No se sabe con certeza, pero lo cierto es que los cimbrios de Jutlandia abandonan sus tierras desplazándose hacia el sur, entrando en conflictos con pueblos germanos y celtas asentados en centro Europa. Una aventura que les conduciría hasta la Península Ibérica y les llevaría a enfrentarse en varias guerras contra el gran imperio romano.
Los cimbrios absorbieron numerosas tribus celtas y germanas con las que guerrearon, sumando a su conjunto de gentes los guerreros de los pueblos vencidos. Una tradición propia de la época que les hizo liderar una verdadera amenaza de cerca de 800.000 personas de los cuales no menos de 300.000 eran guerreros. Como puede suponerse, el grupo no era homogéneo, y aunque se habla de cimbrios, en realidad estos eran solo el grupo dominante, y posiblemente mas numeroso. Si bien dentro de su gente se encontraban mas pueblos germanos y numerosos pueblos celtas o galos. Es mas, la propia incursión a Hispania por parte de los cimbrios, tuvo elementos guerreros galos procedentes de la cultura celta de Francia y norte de Italia, quienes tambien apoyarían a los barbaros del norte contra los ataques a la península itálica.
Sus principales aliados fueron los teutones de Teutobod, un lider del que hablaremos mas adelante.
Su paso por la vieja Iberia no fue demasiado exitoso, y aunque penetraron en dos ocasiones, las dos fueron derrotados por elementos nativos. Parece que el grupo de los cimbrios estaba liderado por un caudillo militar llamado Boiorix, mientras que los teutones estaban regidos por Teutobod. 
Boiorix pudiera tratarse de un celta, y no de un germano. Quizás de un celta-germano, como fue el caso de los eburones de Ambiorix. Toda la zona tuvo desde siempre una fuerte mezcla de ambos grupos, no pudiéndose detallar en muchos casos si determinada tribu era celta o germana. El nombre de Boiorix pudiera estar relacionado con Boii tribu celta originalmente asentada en Nórico, en contacto directo con los germanos; el sufijo rix es común en muchos líderes galos (Vercingetorix) y significa "rey", "líder". Fuera como fuese, lo cierto es que el caudillo de los cimbrios, lideró un contingente humano de 300.000 espadas y lanzas. Consiguió aliarse con los tigurios, convenciendoles para invadir la península itálica en busca de riquezas, y consiguió una importante victoria contra la república romana en la batalla de Arausio. Tristemente el 30 de Julio del año 101 fue derrotado y muerto en combate, junto a otros lideres cimbrios como: Lugius, Claodicus y Caesorix, estos últimos fueron capturados, en la batalla de Vercelas.
Sobre Teutobod no se sabe demasiado. En el año 104, estando las dos tribus barbaras aliadas asentadas en la Galia, se dividen. Los cimbrios pasan a saquear buena parte del norte de la península ibérica, mientras que los Teutones se quedan en las Galias. Allí son atacados por los romanos que prácticamente eliminan a toda su gente. Es muy posible que su caudillo militar muriera en la batalla, o fuera capturado junto a los 20.000 prisioneros que mencionan los historiadores romanos, siendo ejecutado después en Roma bajo un ritual triunfal.
Así pues y como ya he adelantado, en el año 104 los cimbrios asentados en las Galias, deciden atravesar los pirineos y adentrarse en Hispania. Saquean villas y tierras de las poblaciones nativas de la zona baja del Ebro habitada por iberos principalmente. Mas tarde inician un ataque por todo el norte de Hispania.. las tierras al norte del Duero, lo que hoy serían zonas del interior cantábrico llegando hasta Galicia, y todo el norte de las tierras de Castilla y Castilla y León. No hay mucha constancia de sus hazañas, tan solo se sabe que a su regreso a las Galias fueron derrotados por un gran ejercito celtibero que salió a su paso, puede que como auxiliar del ejercito romano. Es decir, tropas hispanas celtas y mandos romanos. Esta derrota forzó la salida de Iberia, si bien posiblemente ya estaban de regreso a las Galias. No mucho tiempo después serían derrotados por Roma quien puso final a la amenaza cimbria en el viejo continente.

Alvar Ordoño


jueves, 1 de junio de 2017

Los vandalos en Hispania

En la nochevieja del 406, se congeló el río Rin, y lel primer grupo en cruzarlo fueron los vándalos asdingos bajo el mando del su rey Godigiselo, cuando alcanzaban la ciudad de Tréveris fueron atacados por los los francos ripuarios federados de Roma, sufriendo 20.000 bajas, inmediatamente fue nombrado rey su hijo Gunderico, que con la ayuda de los jinetes alanos de Respendial atacaron a los francos en Tréveris, derrotándolos causándoles 3.000 bajas, dejando el camino libre para invadir la Galia.
En septiembre del 409 cruzaron los Pirineos y entraron en Hispania. Los grupos germánicos no eran ejércitos, sino pueblos en marcha en busca de tierras donde asentarse. En el 411 hubo un reparto de tierras: Los vándalos asdingos con su rey Gunderico ocuparon la Gallaecia Asturiacensis, los suevos Lugo y Braga, los alanos, las provincias de Lusitania y Cartaginense, y los vándalos silingos con su rey Fredebal o Fredevaldo ocuparon la Bética. Este reparto no fue concertado, sino impuesto a Roma; y, finalmente, se llegó al pacto de federación con Roma y su emperador Honorio que se quedó con la provincia Tarraconense casi entera.
En el año 416 los visigodos ese dirigieron a Hispania al frente de su rey Walia para destruir a los bárbaros. Los primeros en ser atacados fueron los alanos, que dominaban a vándalos asdingos y suevos, fueron destrozados de tal suerte, que muerto su rey Adax, y destruido el reino, los pocos que quedaron se acogieron al patrocinio del rey de los vándalos asdingos, Gunderico que estaba en Gallaecia.
Al año siguiente 418, Walia atacó a los vándalos silingos en la Bética, a los que derrotó y aniquiló, llevando prisionero a Roma a su rey Fredebaldo. Los supervivientes se acogieron a Gunderico.
En el 419, después de que Walia abandonase Hispania, entraron en conflicto, el enfrentamiento de los vándalos con los suevos debió producirse en la región montañosa de León y Asturias: en los montes Nerbasos (segúne Idacio), o en los montes Erbasos (según San Isidoro) los vándalos del rey Gunderico se enfrentaron a los suevos del rey Hermerico que fueron derrotados, pero los vándalos abandonaron la persecución de los suevos.
Los vándalos en el 420 abandonaron sus asentamientos en Gallaecia y se dirigieron a la Bética cuya ocupación dio lugar a “La Vandalucía”, dado que la V no tiene significado en árabe, estos posteriormente la denominaron Andalucía o “Al-Andalus”.
En la Bética, en el 421 los vándalos derrotaron a las fuerzas romanas que, mandadas por el magister militum Castino y reforzadas con elementos godos. La defección de los auxiliares godos contribuyó, a hacer más grave el desastre romano, los hispanoromanos perdieron 20.000 efectivos, y tuvieron que retirarse a la Tarraconense. La Bética y la Cartaginense debieron quedar a merced de los vándalos.
Entre los años 423 y 424, los vándalos siguieron esforzándose por el control de la Bética, ya que la poderosa ciudad de Córdoba se convirtió en un importante bastión independiente hasta su conquista por Leovigildo. En el 425 los vándalos se dirigieron a Cartago Spartaria, las Islas Baleares e Hispalis, al tiempo que hacían la primera incursión en Mauritania. En 426 Gunderico gestionará para hacerse con el control de Hispalis, ciudad en la que murió en 428 y fue sucedido por su hermano menor Genserico (Gaisariks), que significa “príncipe de la jabalina”.
Los vándalos habían aprendido a navegar, aunque entre los romanos había una ley que condenaba a muerte a quien enseñara a cualquier bárbaro el arte de construir o pilotar una embarcación.

Texto extraído de: Arre Caballo